Ubicado en la planta 11 del Hopewell Centre, un emblemático referente urbano de Wan Chai, Hong Kong, el proyecto disfruta de una ubicación privilegiada y de excelente accesibilidad, justo junto a la entrada este del aparcamiento y al núcleo principal de ascensores.
La fachada en tonos gris plata contrasta de forma impactante con las texturas de las áreas públicas. Extendiendo la exhibición de los vehículos más allá del límite entre interior y exterior, el diseño combina una instalación lumínica circular creada a medida con un fondo texturizado inspirado en el ADN de la marca BMW, generando una primera impresión memorable.
Las amplias fachadas acristaladas diluyen elegantemente la frontera física entre el interior y el exterior, aportando una sensación de transparencia cristalina. En la entrada, los modelos insignia ocupan el protagonismo, acompañados por instalaciones de cortinas luminosas metálicas y gráficos retroiluminados de gran impacto visual, creando una atmósfera inmersiva y cinematográfica.
Alejándose de las distribuciones lineales convencionales, el showroom organiza audazmente los vehículos y las distintas áreas funcionales en un ángulo de 45 grados. Esta composición espacial rompe con las expectativas visuales habituales y enriquece la experiencia del visitante. Al mismo tiempo, aprovecha ingeniosamente los espacios residuales generados en las esquinas para albergar zonas lounge, áreas de exhibición de producto y una cafetería, invitando a los visitantes a una experiencia de exploración y descubrimiento espontáneo.
El conjunto del espacio adopta una paleta de grises mate cuidadosamente seleccionada para realzar la presencia de los vehículos y los principales puntos de interacción con el usuario. Un eje central formado por luminarias lineales atraviesa el techo negro, definiendo la principal ruta de circulación y orientación para los visitantes. Los cálidos detalles en madera y el característico azul de la marca se integran en el área de cafetería, donde una estructura metálica azul diseñada a medida, inspirada en el patrimonio local de Hong Kong, se convierte en la joya visual que corona todo el espacio.
