A solo una estación de metro del Aeropuerto de Hongqiao en Shanghái, este 3Q está concebido para quienes desean trabajar en las inmediaciones del mayor nodo de transporte de la ciudad. Más de 1.500 puestos de trabajo se distribuyen en cuatro niveles dentro del edificio de formas fluidas diseñado por Zaha Hadid.
El interior establece un contraste deliberado con la arquitectura orgánica mediante el uso de elementos gráficos inspirados en la señalización vial. Llamativas franjas en amarillo, rojo, naranja, azul, verde, negro y blanco recorren los pilares del edificio, dotando al espacio de una identidad audaz y singular. Estas intervenciones cromáticas generan un potente vínculo visual, perceptible incluso desde el exterior.
La atmósfera resultante es sobria y funcional, con un claro enfoque en la optimización de la productividad y el flujo de trabajo. A la vez, el carácter dinámico del entorno se enriquece con múltiples áreas comunes de carácter lúdico, concebidas para estimular la interacción, la creatividad y el intercambio.
