Ubicada en las afueras de Pekín, esta singular casa de doble patio combina las formas y decoraciones tradicionales de la arquitectura de patios con las comodidades y la estética de la vida moderna.
Los dos patios están rodeados de estancias que, siguiendo el modelo de un diseño tradicional chino, se vuelven progresivamente más privadas a medida que se avanza hacia el interior de la vivienda. Los dormitorios alrededor del patio trasero están conectados por un nuevo pasillo acristalado, que enlaza por ambos lados con el salón principal, situado entre el patio delantero y el trasero.
En origen, la propiedad estaba compuesta por dos casas de campesinos. Uno de los requisitos fundamentales del cliente era preservar el espíritu y la atmósfera de una casa de patio rural. Por ello, se dio especial importancia a conservar la mayor parte de la estructura existente y, cuando fue posible, reutilizar o reconvertir materiales originales. Uno de los mayores retos consistió en mantener el aspecto y el carácter rústico de la estructura de madera, incluso en los puntos donde fue necesario sustituir vigas.
